APDH Regional Mendoza repudia la injerencia represiva del gobierno israelí en la ciudad

Mendoza

Por informaciones de prensa hemos podido conocer que el gobierno de Israel en asociación con la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) invitó al comisario de la Policía de Mendoza, Mario Riili, a un curso en la ciudad de Jerusalén entre el 2 y el 6 de noviembre de 2025. El título del seminario es expresivo: “Desafíos del mañana, el terrorismo global y la lucha contra el antisemitismo”.

La DAIA que tiene personería como organización argentina pero actúa como gobierno extranjero, y esta acción es una prueba adicional, es responsable de una campaña sistemática de eventos de censura y persecución. El más grave del que tenemos conocimiento, aunque para nada descartamos casos peores, es la persecución a Cristian Díaz. Cristian fue un obrero metalúrgico denunciado y encarcelado injustamente a petición de la DAIA. Luego de más de nueve meses preso, fue liberado porque nunca debió estar detenido, pero, fuera de prisión y sin trabajo, su vida ya se había convertido en un infierno que Cristian decidió terminar. Además de Cristian, periodistas y dirigentes políticos como Alejandro Bodart, Vanina Biasi y muchos más han sido perseguidos judicialmente por la DAIA.

Las sistemáticas acciones de la DAIA a las que se suma la prospección de las policías provinciales prefiguran indicios de una inteligencia interna sobre nuestro país que amerita la mayor preocupación.

La elección de Mario Riili no fue un “tiro al aire”. Eligieron con cuidado. Es el responsable de las más violentas represiones recientes en la provincia de Mendoza. Está denunciado penalmente por la violencia ejercida personalmente y al mando de efectivos contra militantes ambientales pacíficos.

El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, resulta cómplice de acciones que suponen inteligencia interna, prácticas represivas contra la población, injerencismo de potencias extranjeras en la seguridad interior amenazando a la ciudadanía, y prácticas similares a la dictadura genocida inventando terroristas a pedido de factores de poder.

Por supuesto, la conformación de estas opacas cofradías represivas que usurpan un Estado que debería apegarse a la Constitución y a la soberanía popular, son indicios y anuncio de estructuras que violentan los Derechos Humanos de los mendocinos.

La concentración de poder en manos de Cornejo en la provincia de Mendoza, inhabilita temporalmente cualquier esperanza de que la Justicia resguarde los derechos ciudadanos. Aún así, resulta imperativo seguir denunciando el atropello.