APDH, organismo defensor de los Derechos Humanos, repudia el DNU 179/2025 tanto como su aprobación a ciegas por parte de 129 diputados nacionales

APDH Nacional

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), organismo defensor de los Derechos Humanos, repudia el DNU 179/2025 que vuelve a endeudar a la Argentina, tanto como su aprobación a ciegas por parte de 129 diputados nacionales.

Ese grupo de legisladores, quedará inexcusablemente complicado en una maniobra violatoria de la Constitución Nacional y de las normas que prescriben con precisión el procedimiento para comprometer al país con deudas externas. Esto habrá de afectar el presente y el futuro de las generaciones venideras.

Este DNU plantea fuertemente la convicción que la necesidad y urgencia, lejos de ser del país, es en realidad del gobierno de Milei y sus urgencias políticas, mientras diariamente se queman valiosas divisas que faltan para la economía, tratando de mantener lo insostenible.

Desde la óptica de los Derechos Humanos, APDH condena que se otorguen a libro cerrado, facultades extraordinarias al gobierno para comprometer al país entero en un nuevo ciclo de endeudamiento del que no se conoce un solo dato concreto, cuya cifra puede ser cualquiera, sus plazos no están establecidos y las condiciones que pueden ser exigidas por el FMI tampoco se explicitan.

La historia de las numerosas apelaciones al FMI no deja lugar a la duda. Siempre han servido para ahondar las crisis que sufren las grandes mayorías, quienes deberán afrontar los cargos y sobrecargos, y solo han beneficiado a una minoría concentrada que aprovechará la llegada de dólares frescos para reeditar el viejo juego de la fuga de divisas.

La deuda que compromete al país entero no es solo la deriva de problemas económicos y financieros, es decisivamente una cuestión de Justicia y de Política, dejando al Estado seriamente limitado para distribuir con ecuanimidad sus recursos, todo ello en manos de un gobierno sin vocación para promover y garantizar los derechos a una vida digna para todos los habitantes.

Nuestro rechazo al DNU, a la entrega de soberanía económica, política y social y nuestro repudio a la vergonzosa aprobación de quienes debieran ser representantes del pueblo y se constituyen en garantes de su opresión.

Reafirmamos nuestra promesa de lucha por que estos verdaderos crímenes, que presagian más miseria y pobreza, no queden impunes.