Somos personas humanas

Zárate

En las últimas décadas hemos logrado un marco normativo, que vino a intentar equiparar derechos entre mujeres y varones. 
Atrás quedó la obligatoriedad de adicionar el apellido del marido, que explícitamente nos definía como una “cosa”, propiedad de alguien. En los años ochenta logramos la patria potestad compartida, y pudimos participar en las decisiones sobre nuestros hijos e hijas. 
Quedó atrás el desigual tratamiento del concepto de adulterio como causal de divorcio. Se tipificó el femicidio en el código Penal, logramos la ley de protección integral para prevenir la violencia contra las mujeres, y recientemente logramos la ley de interrupción legal del embarazo, para poder decidir sobre nuestros cuerpos. 
La muerte de Micaela Garcia, inspiró la ley que obliga a la capacitación obligatoria en género para las personas que integran los poderes del Estado. 
Hemos trascendido mundialmente con el movimiento NI UNA MENOS, en 2015. 
En 2019, el nuevo gobierno instituyó el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad.
Qué bueno! Y no olvidemos la ley de paridad de género! Las listas de legisladores deben incluir por partes iguales mujeres y varones.
A esta altura, creo, tenemos una legislación que reconoce a la mujer sus derechos. 
Legislación pensada y lograda desde una sociedad patriarcal, que va acallando nuestros reclamos con doctrina legislativa, que debería venir a resolver la desigualdad de derechos entre mujeres y varones. 
Sin embargo, poco o nada ha cambiado. Todo lo normado por el patriarcado, no es más que placebo. Casi nada sirve, poco y nada funciona. 
La misoginía, y el machismo, están intactos. Seguimos cargando las responsabilidades de crianzas, de cuidados, de las tareas del hogar. Seguimos siendo discriminadas en lo laboral, en lo político, somos las esposas de, las hijas de…. Seguimos siendo odiadas, sometidas, golpeadas, juzgadas, estigmatizadas, nos siguen matando.Y cada vez más, cuando surge en 2015 el movimiento NI UNA MENOS, se cometía un femicidio cada 30 horas, en enero de 2021 llegamos a uno cada 22 horas.
Claro está, que no hemos ido al fondo, que las soluciones son de forma. Cuál sería entonces la transformación real que necesitamos? …..
Porque debemos tener una normativa “especial “ que proteja nuestros derechos, cuando no somos ni más, ni menos que una persona humana, y por tanto somos iguales ante 
la ley! ¿? Evidentemente, son parches legales que intentan ocultar el mal real, EL PATRIARCADO. 
Esa construcción social, sostenida por siglos, que pocos se atreven a cuestionar, que se acepta como un precepto “natural”, aunque es totalmente contranatura!
Es preciso entonces encontrar la manera para la remoción de la preponderancia del patriarca, para que fluya una sociedad en la que todas y todos tengamos garantizada, la libertad, la justicia, la vida, y las oportunidades de desarrollo sin distinción de género.
Mujeres DEBEMOS!! buscar otros caminos que sean efectivos, que modifiquen el paradigma socio-patriarcal.

Comisión de Género y Diversidades
APDH REGIONAL ZARATE