APDH repudia la violencia organizada contra el colectivo travesti - trans en Palermo
Cuando las altas esferas del poder político replican relatos que patologizan, estigmatizan o desmantelan el reconocimiento de las identidades disidentes, se genera una señal explícita de desprotección hacia el espacio social. Los discursos de odio emanados desde el aparato institucional validan y autorizan el prejuicio callejero, convirtiendo la intolerancia discursiva en agresiones sistemáticas y ataques organizados.
